Allí nació el Cool Breeze, un yate que hoy disfruta de un estatus casi legendario. No solo por su característico color verde Vespa, sino porque encarnaba la esencia de una idea que Michael Schmidt había desarrollado durante décadas: ligero, rápido, elegante y fácil de manejar. Un yate capaz de realizar grandes travesías y, al mismo tiempo, poner en el centro el placer puro e inmediato de navegar. Sin concesiones.
«Quería construir un barco que me gustara a mí mismo», afirmó entonces.
Una frase que explica mucho sobre YYACHTS. Porque, en sus orígenes, el Cool Breeze no estaba pensado como el inicio de un nuevo astillero. Era, ante todo, la materialización de una visión personal. Sin embargo, la respuesta fue tan positiva que dio lugar a algo completamente nuevo. En 2016, Schmidt fundó YYachts.































Permitir la producción flexible y a pequeña escala de cascos y cubiertas de yates de 25-35 m utilizando tecnologías disruptivas como nuevos métodos de compuestos de fibra, procesos de fabricación aditiva, productos robóticos, construcción inteligente de moldes y procesos integrados de ingeniería en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.